Se supone que estudiar en el extranjero es una de las experiencias más enriquecedoras que un estudiante pueda tener. Todo el mundo te cuenta que es una gran oportunidad para independizarte, conocer a nuevos amigos, viajar a otros lugares, pero la verdad yo no pensaría lo mismo, porque realmente te cambia la vida…¿pero para bien?

¿Estás seguro que deseas estudiar en el extranjero? Por mi experiencia, te recomiendo que no lo hagas y aquí te explico porqué sería un gran error.

 

Aquí te dejo los 10 motivos para NO estudiar en el extranjero.

1. Te tocará olvidarte de tu idioma.

En caso de que decidas irte a estudiar a otro país que no hable tu idioma natal, tendrás la tediosa tarea de aprender a comunicarte con el idioma local. Lo malo de eso es que eso será un plus en tu CV y se elevará tu perfil académico y las oportunidades de trabajo  en ese país. Que aburrido, ¿No?.

2. Tendrás que viajar mucho.

No tendrás oportunidad de descansar, porque seguramente te toque viajar a otros países con precios baratos y conocer esas maravillas que nos ofrece el mundo. ¡Que vida tan difícil!

3. Ya no tendrás la misma rutina de antes.

Si pensaste que tendrías la misma rutina, lamento decirte que todo cambiará. Piénsalo: país nuevo, gente nueva, ¡Otra cultura! Sencillamente no existe una manera más horrible de romper con la rutina de tu vida e inyectarle a tu futuro nuevas perspectivas, que irte a estudiar al extranjero. No es sólo conocer nuevos ritmos musicales, comidas y personas. Añadirás nuevos hábitos a tu vida, aprenderás distintas formas de hacer las cosas que ya hacías y todo sin dejar de ampliar tu formación académica. ¡De solo saber eso da miedo!

4. La calidad educativa deja mucho que decir.

La reputación que hay de estudiar en el extranjero es terrible, formarte afuera de tu país tiene consecuencias graves para tu formación académica. Te pondrán a prueba, te exigirán al máximo, y tendrás a tu lado a los profesores más odiosos del mundo para que seas el mejor. ¡Que pesado!

 

5. Tendrás que conocerte más

Te tocará ser adulto. Vivir solo y además en un país extranjero, te hará madurar, ampliará tus conocimientos y tus opiniones. Llegarás a ser independiente y tendrás que  organizarte por ti mismo. Cuando vuelvas, tendrás una mayor conciencia de ti mismo y de tu capacidad, además serás más objetivo frente a la realidad. ¡No crezcas, es una trampa!

6. La nostalgia estará presente siempre.

Desde el momento en que sales de tu casa con una maleta, tu vida se convierte en una montaña rusa de emociones. Todo te sorprenderá, pero es de esperarse, ahora vives en un lugar totalmente desconocido y cada día es una experiencia nueva. Hasta la cosa más insignificante te hará emocionarte hasta los huesos. También extrañarás tu hogar y a las personas que dejaste atrás. Será raro cómo algo puede hacerte tan feliz y al instante sentirte nostálgica por no compartir tus nuevas aventuras con tus seres queridos. Sentirás miedo de lo desconocido, y angustia por lo que está por venir; aún no le encuentro ese algo que dice que valdrá la pena.

7. Aprenderás a decir adiós.

Desde que decidiste marcharte de tu casa entendiste que hay cosas y personas que sólo van de paso por tu vida. Las despedidas se vuelven algo común y aprendes a desprenderte fácilmente de las cosas. Claro que es triste dejar cosas y personas atrás, pero también es muy emocionante saber todo lo que te espera en un futuro. Tendrás que  Aprender a sobrellevar cada momento, pues nadie te mandó a que te fueras a estudiar al extranjero.

8. No encontrarás las palabras para expresar todo lo que estás sintiendo.

Te faltan y te sobran las palabras para expresar todo lo que estás viviendo cuando te preguntan: ‘¿cómo va todo?’. Al principio no sabrás qué contar, pues el nudo en la garganta te impedirá hablar, pero después te faltarán las palabras para contar cada horrible experiencia que estás viviendo. Aprendes a seleccionar tus historias y sólo platicar lo más importante a tus familiares y amigos; aunque ¡es casi imposible!

9. Tendrás mucho miedo.

Las personas te dirán en repetidas ocasiones lo valiente que eres, pues aunque ellos también quisieron marcharse alguna vez, nunca lo hicieron.  (y que bueno que no lo hicieron). Tú sabes que no es fácil, que al principio la simple idea de tomar una maleta y dejar todo atrás es aterradora. No se trata de si eres o no valiente, se trata de querer hacer las cosas, y lanzarte a esa aventura.

10. No habrá vuelta atrás.

Una vez que has vivido la experiencia de tomar tus maletas y mudarte de país, renunciar a la comodidad, empezar de cero y darte la oportunidad de que la vida te sorprenda día con día, ya no hay vuelta atrás. Estarás confundido/a, y ahí te darás cuenta que el mundo es tan grande que es imposible renunciar a seguir descubriéndolo.

¡Espero que no tomes la horrible decisión de irte a estudiar al extranjero, te arrepentirás de vivir esa gran experiencia!

 

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